¿Qué es la espondilitis anquilosante?
















El dolor lumbar como un signo de alarma

























5 datos clave

  1. La espondilitis anquilosante es mas frecuente en hombres jóvenes.

  2. El dolor de columna baja o glúteo es su manifestación más frecuente.

  3. La terapia física, estiramientos de columna y los AINE son la primera línea de tratamiento.

  4. El gen HLA-B27 es un factor de riesgo importante para la espondilitis anquilosante.

  5. La espondilitis anquilosante puede acompañarse de inflamación de los ojos (uveítis).

















La espondilitis anquilosante hace parte de las espondiloartritis. Estas son enfermedades que causan inflamación en las articulaciones, sitios de unión de los tendones y en la columna.
















La espondilitis anquilosante es la forma más grave de la enfermedad, ya que esta puede causar fusión de la columna vertebral y hacer que sea menos flexible. Esta no tiene cuera, pero si múltiples tratamientos efectivos que permiten tener control de la enfermedad y una buena calidad de vida.
















Esta enfermedad afecta de forma más frecuente a los hombres y sus síntomas inician usualmente entre los 20 y 40 años.
















En general, los primeros síntomas son dolor lumbar bajo, sobre todo en horas de la noche, que empeora con el reposo. Adicionalmente puede haber sensación de rigidez en la mañana o durante el reposo.
















Por esto, toda persona menor de 45 años (sin importar si es hombre o mujer) con dolor en la parte baja de la espalda o en los glúteos de más de 3 meses de duración debe buscar una evaluación médica. Otros signos de alarma serian que este dolor lo despertara en horas de la noche, que mejore con la actividad física, que tenga una gran mejora con antiinflamatorios o si hay rigidez en horas de la mañana.
















Al haber inflamación de los sitios donde se insertan los tendones a los huesos, puede existir dolor en el talón, codos, rodillas y pelvis. Ocasionalmente puede causar hinchazón de todo un dedo, pudiendo parecer una salchicha, conociéndose como dactilitis.
















Una complicación relativamente frecuente es la inflamación en los ojos (uveítis) y se puede acompañar también de inflamación del intestino.
















Se desconoce la causa de la espondilitis anquilosante, pero existen factores genéticos que aumentan el riesgo de sufrirla. Entre estos, el gen HLA-B27 se asocia con un mayor riesgo. Sin embargo, no todas las personas que tienen este gen desarrollan la enfermedad.
















Cuando existe la sospecha de esta enfermedad, el personal de salud solicitará exámenes de sangre (incluidos de inflamación y el gen HLA-B27) además de rayos X o resonancias de la pelvis o columna vertebral. Al final, el criterio médico quedara a cargo del diagnóstico.
















El tratamiento de la espondilitis anquilosante se basa en terapia y actividad física. Se recomiendan sobre todo aquellos que promuevan el estiramiento y la movilidad espinal. Se debe suspender el tabaquismo, este empeora los síntomas de la enfermedad y puede disminuir la efectividad de algunos de los tratamientos disponibles para esto.
















Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno, naproxeno o meloxicam, son los medicamentos de primera línea. En la dosis y duración correcta, estos ofrecen gran alivio en la mayoría de los pacientes.
















En aquellos pacientes que no respondan a los AINE, o que no los puedan recibir, se pueden utilizar medicamentos como la sulfasalazina o el metotrexato. Estos son más útiles cuando hay inflamación en las articulaciones de las manos o las piernas.
















Cuando las medidas anteriores no son suficientes para lograr el control de la enfermedad, o cuando el compromiso de columna no mejora con los AINE, se utilizan medicamentos biológicos como los bloqueadores del TNF alfa.










¿Qué son las espondiloartritis?





Generalidades

























Las espondiloartritis son un grupo de enfermedades que pueden atacar la columna y en ocasiones las articulaciones de las extremidades. Adicionalmente, son diferentes a otro tipo de enfermedades que causan artritis ya que las espondiloartritis afectan los sitios donde los ligamentos y tendones se unen a los huesos (llamados "entesis").





















El principal síntoma en la mayoría de los pacientes es dolor lumbar inflamatorio (Este tema fue comentado en una entrada previa) y esto ocurre con más frecuencia en la espondiloartritis axial.


En la minoría de los pacientes el síntoma principal es dolor e hinchazón en las extremidades. Este tipo se conoce como espondiloartritis periférica.


Los pacientes pueden tener también una combinación de ambas presentaciones.


Las enfermedades incluidas en las espondiloartritis son la espondiloartritis axial (y dentro de estas la espondilitis anquilosante), espondiloartritis periférica, artritis reactiva, artritis psoriásica y artritis enteropática (también conocida como asociada a enfermedad inflamatoria intestinal).


Las espondiloartritis tienen un componente de herencia y muchos genes pueden provocarla. El más importante es el HLA-B27, el cual es muy frecuente en las personas blancas con espondilitis anquilosante.


Las espondiloartritis axiales son más frecuentes en personas jóvenes, entre los 20 a 30 años. La espondilitis anquilosante es más frecuente en hombres, pero cada vez se reconoce más la espondiloartritis axial en mujeres. Estas pueden afectar a personas de cualquier raza, pero es menos frecuente en los afroamericanos.


El diagnostico de las espondiloartritis requiere una evaluación médica completa teniendo en cuenta los antecedentes personales y familiares, quejas del paciente y hallazgos al examen físico. Según lo encontrado se podrán solicitar imágenes, como radiografía de las articulaciones sacroilíacas, buscando cambios de sacroiliitis en las mismas. Si las radiografías no demuestran cambios, pero hay una sospecha médica, se puede solicitar resonancia de estas mismas articulaciones, para valorarlas mejor y detectar signos tempranos de la enfermedad.


En los análisis de sangre se puede solicitar marcadores de inflamación y el gen HLA-B27. Se debe tener en cuenta que la negatividad del HLA-B27 no descarta la enfermedad y la positividad no significa que se desarrollara siempre una espondiloartritis. Por esto el diagnostico de estas enfermedades siempre queda a criterio de un médico con experiencia en estas enfermedades, y por lo anterior lo ideal es tener siempre evaluación por un reumatólogo cuando haya la sospecha.


En próximas entradas discutiremos las diferentes espondiloartritis y sus tratamientos.































Espondilitis anquilosante vs Espondiloartritis axial no radiográfica.


Dificultades en su clasificación.






En el primer sábado del mes de mayo se conmemora el día mundial de la espondilitis anquilosante, aprovecharemos y comentaremos las dificultades en su clasificación. Esta enfermedad pertenece a las espondiloartritis, un grupo de artritis que pueden afectar el esqueleto axial (columna, articulación esternoclavicular, articulaciones acromioclaviculares y las articulaciones sacroilíacas), además de las extremidades. Dentro de estas patologías se incluye también la artritis reactiva, artritis psoriásica y artritis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal.

Estas patologías son más frecuentes en personas entre los 20 a 30 años (pueden aparecer en cualquier edad) y generalmente se ha considerado que afecta más al sexo masculino. Parece ser que en las mujeres es más frecuente de lo que antes se creía (probablemente había gran subregistro en las mismas debido a que tienen una menor frecuencia de elevación de marcadores de inflamación, una menor frecuencia de positividad de HLAB27 y menor daño radiográfico al compararlas con los hombres).

El dolor lumbar inflamatorio es una alarma que obliga a realizar investigaciones para buscar espondiloartritis. Generalmente sus características son: dolor insidioso de más de 3 meses de duración en menores de 45 años, dolor glúteo alternante, mejoría con el uso de antiinflamatorios no esteroideos, mejoría del mismo con actividad física y no mejoría con el reposo, aparición del mismo usualmente en horas de la madrugada y rigidez matutina.
A pesar de que se considera el dolor lumbar inflamatorio como uno de sus principales síntomas, en América Latina se ha reportado una mayor frecuencia de compromiso de extremidades en comparación con grupos de Europa y Norte América.
Si hay compromiso de la columna y las sacroilíacas se denomina espondiloartritis axial y si hay compromiso solo de las extremidades se denomina espondiloartritis periférica.

 

Cuando hay afectación de las sacroilíacas con cambios de sacroiliitis grado 2 bilateral (esclerosis y erosiones pequeñas, no puentes óseos) o 3 unilateral (mayor esclerosis y erosiones, algunos puentes óseos, pero no anquilosis completa) se denomina espondilitis anquilosante. Si no existen estos cambios en las sacroilíacas, pero si hay afección de las mismas (al tener radiografía sin cumplir lo mencionado con o sin compromiso en resonancia magnética) se denomina espondiloartritis axial no radiográfica.

 

Se debe tener precaución en no confundir esta división con la clasificación clínica de la espondiloartritis axial (una de las mayores fuentes de confusión de la clasificación ASAS). La diferencia es la siguiente: La espondilitis anquilosante y espondiloartritis axial no radiográfica son AMBAS manifestaciones de espondiloartritis axial. La división de estas se da solamente por la clasificación de los rayos x de las sacroilíacas.

La clasificación clínica de espondiloartritis axial es uno de los 2 métodos de clasificación de espondiloartritis axial: El imagenológico (que permite la clasificación mediante la presencia de sacroiliitis en imagen, sea radiografía o resonancia magnética, en combinación con al menos 1 característica de espondiloartritis) y el clínico (que permite la clasificación mediante la presencia de HLAB27 positivo en combinación con al menos otras 2 características de espondiloartritis en una persona con dolor lumbar inflamatorio). Estas características de espondiloartritis son artritis, entesitis en talón, uveítis, dactilitis, psoriasis, enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa, buena respuesta a AINE, historia familiar de espondiloartritis y elevación de proteína C reactiva. También pertenecen el dolor lumbar inflamatorio y la positividad de HLAB27, PERO en la clasificación clínica de espondiloartritis axial se da por descontado que deben estar y se exigen 2 de las otras características.

No todos los pacientes con espondiloartritis axial no radiográfica desarrollan cambios en sacroilíacas que permitan clasificarlos en espondilitis anquilosante, pero alrededor de un 12% de los mismos desarrollan estos cambios en un espacio de 2 años y un 26% en 15 años (usualmente los de sexo masculino y los que tienen marcadores inflamatorios elevados).

Ambas formas de presentación tienen una carga de enfermedad similar y ante la evidencia actual deben ser manejados de la misma forma. Aunque infrecuente, hay pacientes sin lesiones en sacroilíacas que tienen imágenes en columna de espondilitis anquilosante (al tener sindesmofitos). Además, los pacientes con espondilitis anquilosante y con espondiloartritis axial no radiográfica con evidencia objetiva de inflamación (elevación de marcadores de inflamación y/o sacroiliitis en la resonancia magnética) tienen una respuesta similar al tratamiento.

Por todo lo anterior se propone que la diferenciación de espondilitis anquilosante y espondiloartritis axial no radiográfica (aunque útil para estudio clínicos y bases de datos) no cause diferencia en cuanto a la aproximación y el manejo de los pacientes, esto es una división arbitraria por resultado de imágenes. En la práctica clínica la espondilitis anquilosante y espondiloartritis axial no radiográfica simplemente se pueden denominar espondiloartritis axial al tener cargas de enfermedad y comportamientos clínicos similares (aunque la espondilitis anquilosante en ciertos grupos tenga una mayor frecuencia de afectación por dactilitis, entesitis y uveítis).

Espero esta información sea de utilidad para evitar confusiones en el futuro y para aportar en la detección temprana de esta enfermedad.

Enlaces de Interés

  • http://espanol.arthritis.org/espanol/disease-center/imprimia-un-folleto/espondilitis-anquilosante-folleto/

  • https://www.asas-group.org/