¿Qué son los medicamentos biológicos?



Medicamentos biológicos: Una revolución en la reumatología





















Los medicamentos se desarrollan para prevenir o dar manejo a enfermedades. Dentro de los diferentes tipos de fármacos que existen hay una división entre aquellos que se forman por síntesis química y los de composición biológica.
















La diferencia entre estos tipos de medicamentos es sencilla: los fármacos químicos son pequeños con formas y características muy definidas y se pueden producir a través de reacciones químicas de forma predecible. Los medicamentos biológicos son de gran tamaño y se forma por proteínas que se producen por organismos vivos, por lo tanto, son productos de la biotecnología.
















Las vacunas o la insulina son medicamentos biológicos. El acetaminofén (o paracetamol) y el diclofenaco son medicamentos químicos.
















Actualmente las técnicas de producción de medicamentos biológicos en reumatología se encuentran muy depuradas. En la mayoría de las ocasiones se utiliza técnicas de ADN recombinante, con la que es posible aislar y manipular un fragmento de ADN de un microrganismo, e hibridomas (uso de células para producción de sustancias específicas) para la generación de estos fármacos
















Aunque se pueden utilizar en el mismo tipo de enfermedades, en muchos casos los medicamentos biológicos son innovadores para el manejo de patologías que antes no tenían un tratamiento satisfactorio en muchos casos (como la artritis reumatoide o la espondilitis anquilosante).
















Debido a su gran tamaño, su inestabilidad y su forma de producción, los medicamentos biológicos requieren de procesos de producción más complejo que los medicamentos químicos. De allí su costo y mecanismo de aplicación (no existen en presentación oral).
















Al igual en que existen medicamentos genéricos de los fármacos químicos, también existen biosimilares a partir de los biológicos.
















Debido a su complejidad, los medicamentos genéricos solo deben demostrar estructura y disponibilidad biológica similar, mientras que los biosimilares reales deben ser equivalentes en calidad, eficacia y seguridad en comparación con el biológico original (también llamado innovador o de referencia) ya que, aunque pueden tener una estructura similar nunca son idénticas debido a sus mecanismos de producción.
















A diferencia de los medicamentos químicos en los cuales muchas veces se hace sustitución del fármaco original por el genérico debido a que sus estructuras (y por lo tanto su efecto) son similares. En el caso de los biológicos y biosimilares no se pueden catalogar como medicamentos idénticos y, por este motivo, se debe garantizar a través de estudios su efectividad y seguridad.
















Por lo anterior, los medicamentos biológicos no son "fármacos convencionales" pues en su producción se emplean organismos vivos y no se elaboran a partir de combinación de sustancias químicas. Su tamaño y complejidad determinarán su vía de administración y tienen un riesgo de ser identificados como "sustancias extrañas" por el cuerpo. Por este motivo el reumatólogo será la persona ideal para decidir si un paciente es candidato o no a un medicamento biológico. El hecho de que sean más costosos no significa que sean mejores y, en cada caso, se deberán evaluar los riesgos y beneficios de su uso.















Infartos y ataque cerebrovascular en artritis reumatoide



¿Cuales son los riesgos y como se pueden prevenir?



































Siempre que se menciona artritis reumatoide pensamos en la afectación de las articulaciones por parte de esta enfermedad. Sin embargo, esta enfermedad puede afectar muchos otros sistemas.
















Actualmente, el impacto de la artritis reumatoide sobre el riesgo de sufrir infartos y ataques cerebrovasculares ha sido demostrado en múltiples estudios.
















Las personas con artritis reumatoide no solo tienen un mayor riesgo de sufrir eventos cardiovasculares que la población de la misma edad y sexo. También tienen una mayor probabilidad de morir por estos eventos. De hecho, la principal causa de muerte de los pacientes con artritis reumatoide es el incremento del riesgo cardiovascular (riesgo de morir por infarto de miocardio, tromboembolismo, accidente cerebrovascular, aterosclerosis, etc.).
















Lo anterior se debe por el aumento de las placas de colesterol en las arterias, consecuencia de la inflamación causada por la artritis. Por culpa de esto, el riesgo de un evento cardiovascular en una persona con artritis reumatoide es alrededor del doble que las personas de la misma edad y sexo que no sufren de artritis.
















Además, se ha demostrado que el aumento del riesgo es independiente de factores tradicionales como hipertensión arterial, diabetes u obesidad.
















¿Cómo nos podemos proteger de este aumento de riesgo cardiovascular por culpa de la artritis?
















Un estilo de vida activo y saludable con una dieta balanceada y el control de la inflamación de la artritis pueden reducir el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares. Se puede hablar con el médico tratante sobre opciones para alcanzar lo anterior.
















El personal de salud se encargará de realizar un análisis de riesgo y evaluar la necesidad de inicio de medidas farmacológicas para disminuirlas.
















La actividad física aeróbica con al menos 150 minutos por semana es fundamental.
















En caso de sobrepeso u obesidad se debe seguir un tratamiento de dieta (acompañado y guiado por nutricionista) para corregir hábitos alimenticios y para disminuir de peso.
















No se debe fumar y se debe limitar el consumo de licor.
















El adecuado control de la inflamación articular puede disminuir la inflamación de todos los sistemas y así disminuir la producción acelerada de placas de colesterol. Por lo que la adherencia al tratamiento de la artritis es fundamental para lograr este control.
















En caso de sufrir de otras enfermedades que aumenten el riesgo cardiovascular (como diabetes o hipertensión arterial) se debe tener control estricto de la misma y estar en las metas de tratamiento para estas.




























¿Qué es la artritis reumatoide?



























El termino artritis significa articulación o coyuntura hinchada. La artritis reumatoide es el tipo más común de artritis autoinmune, afectando hasta el 2% de la población mundial. Esta se produce cuando el sistema de las defensas no funciona de forma apropiada y ataca las diferentes estructuras de las articulaciones causando inflamación y daño en las mismas, aunque también puede afectar otros órganos. Esta enfermedad es crónica y requiere seguimiento indefinido por el personal de salud con experiencia en manejo de artritis.
















La artritis reumatoide es más frecuente en mujeres y puede comenzar a cualquier edad, aunque es más común que inicie entre los 30 y los 50 años. Esta enfermedad, sin manejo adecuado, causa una gran carga de salud y económica tanto a la persona que la sufre como a las personas que la rodean. Sin tratamiento adecuado la artritis reumatoide disminuye la expectativa de vida, aumenta el riesgo de enfermedades del corazón y del pulmón, aumenta la probabilidad de tener daño articular que dé discapacidad y limite las actividades laborales y de la vida diaria.
















Aunque esta enfermedad puede ser uno de los tipos más incapacitantes de artritis, los avances en conocimiento, detección y tratamiento han mejorado la expectativa de vida y los desenlaces de manejo en las personas afectadas por este padecimiento.
















La artritis es una patología compleja con presentaciones y cursos variables. Para su diagnóstico se requiere experiencia y combinar los hallazgos de laboratorios, examen físico, imágenes e interrogatorio. Incluso hay pacientes que pueden tener resultados de laboratorio normales y aun así padecer de artritis reumatoide. Por estas razones y por el gran impacto de esta enfermedad, se hace necesario que todas las personas con diagnóstico de artritis reumatoide o con sospecha de esta tengan una evaluación por un reumatólogo. Esta especialidad se especializa en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades autoinmunes, como las artritis, pudiendo detectar de forma temprana y brindar el mejor manejo posible.
















En próximos blogs profundizaremos sobre los síntomas, diagnóstico y tratamiento de la artritis reumatoide.
















Enlaces Recomendados

  • https://asoreuma.org/manual-de-pacientes/

  • https://inforeuma.com/enfermedades-reumaticas/artritis-reumatoide/