Lupus y el riñón
















Una de las complicaciones graves más frecuentes
































3 Datos Claves del Lupus y el riñón:

  1. La nefritis lúpica es una de las complicaciones graves más frecuentes.

  2. Hasta el 60% de los pacientes adultos con lupus tendrán este tipo de complicación.

  3. El seguimiento y exámenes frecuentes permiten detectar de forma temprana este tipo de complicación.


El sistema renal incluye 2 riñones, 2 uréteres que conectan cada riñón a la vejiga y la uretra. Este sistema es responsable del mantenimiento del balance de los fluidos corporales, el filtrado de estos para eliminar sustancias tóxicas y de la regulación de hormonas que controlan la presión arterial y el volumen de la sangre.

El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune crónica que puede comprometer los riñones. Usualmente inflama las nefronas, que son las responsables de filtrar la sangre, y esto se conoce como nefritis lúpica.
















La nefritis lúpica es una de las complicaciones graves más frecuentes del lupus eritematoso sistémico. Al causar un malfuncionamiento del riñón, no se pueden eliminar de forma correcta los desechos de la sangre y regular el volumen de la sangre. Por este motivo, se pueden acumular sustancias toxicas en la sangre, aumenta el volumen de la sangre llevando a hinchazón y puede haber alteración en la presión arterial y el funcionamiento de otros órganos.
















Sin tratamiento, la nefritis puede llevar a daño renal definitivo e incluso a requerimiento de diálisis.

La nefritis lúpica es más frecuente en los pacientes jóvenes y durante los primeros 5 años de la enfermedad. Hasta un 60% de las personas con lupus eritematoso sistémico, y hasta un 80% de los niños con esta enfermedad, desarrollaran inflamación renal durante su vida. Hasta un 25% podrán tener insuficiencia renal como secuela del compromiso del riñón.
















Inicialmente puede haber pocas señales de este compromiso y es por este motivo que el seguimiento estricto es fundamental, para poder detectar de forma temprano los cambios iniciales en los exámenes e iniciar tratamiento temprano. Con esta estrategia es posible obtener mejores resultados con el tratamiento y disminuir el riesgo de diálisis o trasplante de riñón.
















Algunos de los signos o síntomas de la nefritis lúpica son el aumento de la presión arterial, hinchazón de las piernas, dificultad para respirar, sangre en la orina y orina espumosa. Siempre se debe estar atento a alguno de estos signos de alarma y obtener una evaluación prioritaria en caso de presentarlos.

Según los resultados de los exámenes y el estado de cada paciente, se realizará una biopsia del riñón para confirmar el diagnóstico, diferenciar de otro tipo de enfermedades del riñón y definir una estrategia de tratamiento.
















Usualmente el tratamiento de la nefritis lúpica se basa en glucocorticoides en combinación con inmunosupresores. Durante los primeros 6 meses de tratamiento se utilizan usualmente micofenolato o ciclofosfamidas y, si se logra el objetivo de tratamiento, se buscará una menor dosis de micofenolato para mantener el resultado obtenido o azatioprina. Existen otros medicamentos que pueden ser utilizados en situaciones especiales como la ciclosporina, el tacrolimus o el rituximab.
















Adicionalmente, se pueden utilizar medicamentos que también son útiles para el manejo de la presión arterial. Estos, además de evitar el daño por la presión arterial elevada, ayudan a reducir la cantidad de proteínas que se pierden en la orina por la inflamación. Por último, aunque no son suficientes para el tratamiento de la nefritis lúpica, los antimaláricos previenen recaídas y mejoran la respuesta al tratamiento de la nefritis lúpica.
















Existen otros problemas relacionados con los riñones en lupus. Por la enfermedad y los medicamentos inmunosupresores hay un mayor riesgo de infecciones renales o urinarias. Medicamentos como los AINE pueden causar daño renal o nefritis intersticial. También puede haber trombosis o vasculitis que pueden estar solas o acompañando una nefritis lúpica.

















Lupus y Embarazo
















Una de las manifestaciones más frecuentes de la enfermedad

























5 Datos Clave de Lupus y Embarazo:

  1. El embarazo es posible en el lupus eritematoso sistémico. 

  2. Es mejor esperar a tener control de la enfermedad por al menos 6 meses antes de considerar un embarazo.

  3. El manejo multidisciplinario, con ginecología y reumatología como líderes, es fundamental para evitar complicaciones. 

  4. Los antimaláricos (cloroquina e hidroxicloroquina) son seguros en el embarazo y no se deben suspender. 

  5. Según ciertos tipos de anticuerpos, como antifosfolípidos o anti-Ro, se realizarán modificaciones al seguimiento o manejo del embarazo. 


El lupus eritematoso sistémico afecta de forma más frecuente a las mujeres en edad fértil. En el pasado se recomendaba a todas las mujeres con lupus que no debían tener embarazos, pero esto ya no es cierto.

Aunque se considera que el embarazo en personas con lupus tiene un mayor riesgo que en aquellas personas que no sufren de esta enfermedad, la mayoría de las mujeres que deseen un embarazo podrán tener uno de forma segura.

En general, esta enfermedad no reduce las posibilidades de una mujer para quedar en embarazo. De hecho, si existe control de la enfermedad y se han realizado los ajustes necesarios antes de la concepción, la mayoría de las mujeres con lupus podrán tener un embarazo sin complicaciones.

Algunos riesgos en el embarazo por el lupus son abortos, partos pretérmino y preeclampsia. También pueden ocurrir complicaciones en el bebé, conocido como lupus neonatal, que pueden ir desde brotes transitorios en piel hasta bloqueos del corazón. En general, la mayoría de los bebés de madres con lupus son sanos.

El embarazo planificado y con seguimiento adecuado no empeora el pronóstico del lupus.

Si se tiene lupus y se está planeando un embarazo, existen algunos consejos para buscar un embarazo seguro y un bebé sano.

  1. Informa del deseo de embarazo a tu equipo de salud: El ginecólogo se encargará de la consulta preconcepcional y el reumatólogo se encargará de realizar los ajustes en la medicación para utilizar aquellos que sean compatibles con el embarazo. Además, se evaluarán situaciones que puedan requerir manejo especial durante el embarazo (como la presencia de anticuerpos antifosfolípido, anti-Ro o anti-La) y el mejor momento para buscar un embarazo según el control del lupus.

  2. Según las evaluaciones por el equipo de salud y las condiciones de cada persona, se considerará el riesgo de un embarazo en cada caso. En algunos pocos casos, dependiendo del momento de la enfermedad, el tratamiento necesario y posibles complicaciones asociadas, se deberá aplazar el embarazo. En caso de que se considere que el riesgo es muy alto, lo ideal es evitar un embarazo para no correr el riesgo de complicaciones en la madre o el bebé.

  3. En general, el mejor momento de un embarazo es cuando la enfermedad está controlada por al menos 6 meses, no hay complicaciones graves en pulmones, corazón o riñones, y cuando se estén tomando medicamentos que sean compatibles con un embarazo.

  4. Una vez se esté embarazada se debe seguir un control prenatal estricto y regular, tanto por ginecología como por reumatología. La adherencia al seguimiento y a los medicamentos disminuyen el riesgo de complicaciones para la madre y el bebé. Además, si llegara a haber alguna complicación, se detectaría de forma temprana evitando peores desenlaces.  Durante el seguimiento se vigilará de rutina la presión arterial, ya que hasta un 10% de las pacientes con lupus y embarazo pueden desarrollar preeclampsia, y si la madre tenía anticuerpos anti-Ro o anti-La positivos se realizará vigilancia especial del corazón del bebe en el segundo y tercer trimestre del embarazo.

  5. Aunque es poco frecuente, puede haber crisis de lupus durante el embarazo. Por este motivo se debe estar atento a los signos de alarma para adelantar la consulta y realizar un seguimiento juicioso con el reumatólogo.

  6. Hay que estar atento a los signos de alarma para un parto pretérmino, ya que las mujeres embarazadas que sufren de lupus tienen mayor riesgo para esto. Se debe tener clara la información y los pasos a seguir en caso de creer que los signos de alarma aparecen.

  7. No suspender los medicamentos que haya dejado el reumatólogo en preparación para el embarazo. Los antimaláricos (cloroquina e hidroxicloroquina) son seguros, previenen crisis de la enfermedad en la madre y disminuyen el riesgo de complicaciones en el bebé si la madre tiene anticuerpos anti-Ro.

  8. En caso de tener anticuerpos antifosfolípidos, no se debe suspender el ácido salicílico. Este previene abortos y coágulos durante el embarazo.


La vía del parto ya sea vaginal o por cesárea, dependerá de las condiciones de salud y el concepto del médico que lo esté atendiendo. Si la madre y el bebé están saludables al momento del trabajo de parto, la mayoría de las pacientes con lupus pueden tener un parto vaginal seguro y exitoso.

Luego del parto se debe continuar el seguimiento regular por el equipo de salud para evaluar la medicación y vigilar que no aparezcan complicaciones o actividad de la enfermedad. Según las medicaciones que se están tomando se podrán realizar recomendaciones sobre la lactancia. Los antimaláricos, el paracetamol, dosis de prednisolona menores a 20mg/día, ácido salicílico, warfarina y heparina son seguros para la lactancia. Se deberá discutir también estrategias de planificación familiar, ya que la lactancia no es un método confiable para prevenir embarazos.







Respuesta a dudas frente a coronavirus y autoinmunidad






En días previos había publicado un blog donde se daban posibles recomendaciones para pacientes en esta crisis de coronavirus, este puede ser consultado en www.reumatologia.online y el enlace se encuentra disponible también en la descripción del Blog (además, se encuentra también como podcast en este mismo canal).

Desde su publicación hace algunos días la información sobre la pandemia y las dudas respecto al tema han aumentado, por lo cual hoy nos centraremos en aclarar dudas que me han sido remitidas (con la mejor evidencia disponible hasta el momento). Se debe tener en cuenta que, por la velocidad de aparición de nueva información, algunas de estas recomendaciones o respuestas podrán cambiar en el tiempo.

A continuación, las preguntas y las respuestas:

  1. ¿Cuál es la situación de la cloroquina e hidroxicloroquina en esta pandemia? Hasta el momento, información de la experiencia en China y un pequeño estudio sugieren algún tipo de efecto de estos medicamentos sobre la infección por coronavirus. Desafortunadamente, aunque alentadores, estos datos no son suficientes para considerar estos medicamentos como estándar de manejo y tampoco para todos los casos. No hay evidencia aún de que estos medicamentos previenen la transmisión (hay estudios en curso, pero aún no hay reportes iniciales) y la poca información que tenemos hasta el momento tiene fallas que no permite hacer una recomendación fuerte hoy. Según cada caso y la condición de cada paciente el personal de salud podría considerar su uso compasivo en el ámbito hospitalario. No se debe realizar compra indiscriminada de este medicamento, esto puede causar serios problemas de abastecimiento para personas que lo requieren para control de enfermedades autoinmunes.

  2. ¿Qué efectos tendría el COVID-19 en personas con lupus? Aún no sabemos bien ni tenemos buenos datos del comportamiento del virus en personas con enfermedades autoinmunes. Teniendo en cuenta el comportamiento del virus de influenza, las personas con enfermedades autoinmunes o que toman medicamentos que bajan las defensas podrían tener un mayor riesgo de transmisión y formas graves de presentación, PERO estos datos todavía no los tenemos para la pandemia actual. Por el momento lo mas indicado es prudencia y extremar recomendaciones de distanciamiento social para evitar un contagio. Parece ser que, hasta el momento, son mayores factores de riesgo la edad (con una mortalidad mayor en mayores de 50 a 65 años al compararlos con menores) y la presencia de enfermedades como problemas pulmonares, cardiacos o diabetes.

  3. ¿Qué probabilidades hay de combatir o vencer el virus teniendo lupus? Desafortunadamente este dato aun no lo conocemos, como mencione previamente, parece ser que la combinación de edad y otras enfermedades o daño en órganos son los principales determinantes. No contamos con información al momento para poder dar una respuesta con más información. Por esto se hace necesaria seguir las medidas de distanciamiento social y lavado de manos.

  4. ¿Realmente las poblaciones con lupus son vulnerables? No tenemos suficiente información para asegurar estos, usualmente son más susceptibles a infecciones y según los medicamentos podrían tener mayor riesgo de complicaciones. Desafortunadamente aún no tenemos datos para confirmar o descartar esto. Teniendo en cuenta que las medidas de prevención están al alcance de todos, lo ideal es seguirlas al pie de la letra para prevenir una infección.

  5. ¿Qué medidas deben tomar las personas que tienen lupus? Esto ya fue mencionado en el podcast y blog previo: https://www.reumatologia.online/blog/coronavirus-y-enfermedades-autoinmunes.

  6. ¿Se debe usar tapabocas todo el tiempo? Al momento no hay indicación de uso de tapabocas en personas sin la infección o sin sospecha de esta. En caso de que se haya tenido contacto con alguien con sospecha de infección se deberá informar a las autoridades para poder realizar el seguimiento epidemiológico. En caso de tener síntomas respiratorios si se debe utilizar tapabocas para evitar la transmisión. En caso de estar cuidando o conviviendo con personas con diagnóstico o sospecha de COVID-19, la persona sintomática deberá utilizar tapabocas si es posible.

  7. ¿Cuándo pedir ayuda? Existen líneas dispuestas por los entes de salud de cada país y región para llamar en caso de síntomas (y así evitar la congestión de los servicios de urgencias). Existen signos de alarma para consulta a urgencias, que se encuentran en el blog previo de coronavirus y enfermedades autoinmunes (https://www.reumatologia.online/blog/coronavirus-y-enfermedades-autoinmunes).

  8. ¿Se debe seguir tomando los esteroides y otros inmunosupresores? Hasta el momento las recomendaciones de las sociedades de reumatología son mantener todos los medicamentos indicados por el reumatólogo si no hay evidencia de infección. Solamente en caso de infección se modificarían dosis o se suspenden según cada situación. En caso de haber sido suspendidos por infección, se reiniciará cuando el personal de salud considere que la situación clínica este mejor y se haya curado de la infección (no hay un mismo tiempo para todo el mundo, puede variar de caso en caso, desde 14 a 30 días, por ejemplo).

  9. ¿Cómo se que ya no soy contagioso? En promedio las personas dejan de eliminar el virus luego de 14 días de haber iniciado la infección. En otro tipo de infecciones en pacientes en tratamiento para hemato-oncología se ha demostrado persistencia de los gérmenes por mayor tiempo (hasta un mes). Desafortunadamente aún no conocemos bien el comportamiento en población inmunosuprimida y la decisión se realizaría según cada paciente y su medicación. En promedio 14-21 días sería tiempo suficiente para la mayoría de las personas.

  10. ¿Existen alimentos que potencialicen las defensas? Al momento no existe ningún medicamento o sustancia que “aumenta las defensas”. Se debe mantener una dieta saludable.

  11. ¿Qué dieta debe tener alguien que esté infectado con el virus? Se mantiene la recomendación previa, una dieta balanceada buscando el consumo de líquidos para mantener la hidratación adecuada. No hay contraindicación para el uso de bebidas calientes, si así se desea. Hasta el momento no se ha demostrado que la temperatura del alimento modifique el comportamiento de la enfermedad.

  12. Medidas de aislamiento en caso de infección: En caso de que alguien con quien se convive tenga sospecha o confirmación de la infección, se deben realizar medidas de aislamiento: La persona afectada deberá tener una habitación aislada con ventilación y con baño propio. La puerta de la habitación deberá permanecer cerrada y las ventanas, idealmente, de cara al exterior de la vivienda. La ropa de esa persona y utensilios se deben lavar con agua caliente. La ropa debe trasladarse en bolsa y el lavado entre 40-60 grados. Si se tiene que compartir baño se deben hacer medidas de asepsia con lejía después del uso (10cc por cada 1 litro de agua). La cesta de basura debe ser con pedal y la bolsa debe ser auto-sellable. Evitar el contacto con la persona con síntomas. Procurar que sea una única persona que preste cuidados al paciente. Lavado de manos luego de entrar en contacto con el enfermo. Desinfectar grifos, pomos de puertas. Si el enfermo debe salir de habitación debe utilizar mascarilla y mantener distancia de seguridad (2 mts).

  13. ¿Qué avances ha habido en la búsqueda de una vacuna o en tratamiento con medicamentos ya existentes? Al momento están en curso estudios para desarrollo de una vacuna, el problema es que los datos y resultados toman tiempo en estar disponibles. Es poco probable que contemos con una vacuna en los próximos 12 a 24 meses. En cuanto a medicamentos, hay múltiples protocolos en proceso: prevención y tratamiento con hidroxicloroquina, inhibidores de IL6 (Tocilizumab y sarilumab), entre otros. Aun es muy temprano para saber si funcionarán o no. Al momento de realizar este documento, un estudio de lopinavir/ritonavir (medicamentos utilizados en VIH) no demostró beneficios.

  14. ¿Los pacientes que toman medicamentos para la hipertensión o falla cardiaca como inhibidores de enzima convertidora de angiotensina o bloqueadores del receptor de angiotensina tienen mayor riesgo? Hasta el momento esto no se ha demostrado y las indicaciones de las sociedades de cardiología son de no modificar el tratamiento que estén recibiendo los pacientes.

  15. ¿Es el ibuprofeno dañino en el COVID-19? Aunque hubo una alerta por parte del ministerio de salud de Francia, hasta el momento esto no se ha demostrado. Los pacientes que lo toman para otras patologías no lo deben suspender sin orden médica. Para el manejo de la fiebre u otros síntomas del coronavirus, el medicamento de primera línea continúa siendo el acetaminofén (también conocido como paracetamol).

Coronavirus y enfermedades autoinmunes


Información sobre el coronavirus en reumatología





El brote actual de coronavirus se originó en China en el 2019 y ha tenido una extensión mundial con alrededor de 4000 muertes atribuidas hasta el momento. Este virus afecta de forma más importante a las personas más vulnerables, como aquellos que tienen enfermedad cardiaca, respiratoria, cáncer, enfermedades autoinmunes y edad avanzada. Parece ser que el momento de mayor contagio son las primeras 24-48 horas después de iniciados los síntomas, aunque hay personas que pueden ser contagiosas aún sin manifestar la enfermedad.


Las personas con alteraciones del sistema de las defensas probablemente son más propensas a infectarse y pueden tener un mayor riesgo de complicaciones. Basándonos en la experiencia con otras infecciones, lo ideal es tener precaución.


No se debe tener pánico, se debe poner atención a la información local, tomar medidas preventivas adecuados y prepararse en caso de que haya infección.


Si se pertenece a uno de los grupos de riesgo para infección grave (enfermedades autoinmunes, diabetes, cáncer, enfermedad pulmonar, entre otras) lo ideal es permanecer en casa tanto como sea posible, para disminuir el riesgo de contagio. Evitar cruceros y viajes largos en avión siempre que sea posible. Si debe salir, evitar aglomeraciones o sitios concurridos, limite el tiempo en lugares con gran afluencia de personas y no realizar viajes innecesarios. Se debe estar pendiente de los medios locales para enterarse si se ordenan por parte de los organismos de sanidad restricciones para asistir al trabajo, colegio o lugares públicos.


Al momento no existe vacuna que prevenga el contagio del coronavirus (está bajo investigación actualmente) y no existen medicamentos diseñados para el tratamiento de esta infección.


La gravedad de la enfermedad es variable, desde un cuadro parecido a un resfriado común hasta neumonía grave. Los síntomas usuales son similares a los de la influenza: fiebre, tos, dificultad respiratoria, fatiga, dolor generalizado y en ocasiones vómito o diarrea. Éstos usualmente aparecen entre 2 a 14 días después de ser expuesto.


Este virus se contagia a través del contacto con secreciones de personas infectadas, como en las gotas expulsadas luego de toser o en secreciones que se depositen sobre superficies. Ya que muchos de los síntomas se parecen a los de un resfriado común, no se debe tener pánico en caso de desarrollarlos. Se debe poner en contacto con las líneas de atención dispuestas para obtener instrucciones y asistir a urgencias solo en caso de que aparezcan síntomas de alarma.


Se estima que la mortalidad del virus es alrededor del 2% en personas que desarrollan los síntomas de la enfermedad. Al momento no hay datos específicos para personas con enfermedades reumáticas o en tratamiento de inmunosupresión.


Se deben mantener medidas de vida saludable:




  1. Vacunación al día (como medida de prevención ante otras enfermedades, aún no existe vacuna para el coronavirus).

  2. Lavado de manos frecuente. Si no tiene disponible jabón y agua, se puede utilizar gel desinfectante (con al menos 60% de alcohol).

  3. Hidratación.

  4. Dieta saludable.

  5. Ejercicio.

  6. Higiene del sueño.

  7. Los “aumentadores” del sistema inmune no tienen utilidad ni indicación para el coronavirus.

  8. Evitar el contacto cercano con personas que estén enfermas, siempre que sea posible.


Dentro de las medidas de higiene encontramos:




  1. Lavado de manos por al menos 20 segundos con jabón y agua. Esta es una estrategia simple y efectiva que puede proteger ante una posibilidad de contagio y a aquellos a nuestro alrededor. Esto se debe realizar de forma frecuente y completa, aún si no se presentan síntomas de la enfermedad, ya que disminuye la diseminación del virus. Se debe realizar al llegar al trabajo, al llegar a casa, luego de estornudar-toser-sonarse la nariz, antes de comer o manipular alimentos.

  2. Evitar tocarse cara, boca, nariz y ojos.

  3. Evitar personas que tosen o estornudan.

  4. Limpiar y desinfectar objetos de uso frecuente.

  5. Al momento no se recomienda utilizar máscaras faciales, si se tienen síntomas de infección se deben utilizar para prevenir contagiar a los demás. La máscara N95 es por el momento la única que tiene aprobación por la FDA para uso público en situaciones de emergencia para salud pública, pero al momento no hay recomendación para usarla por parte de la población general en este brote. En caso de que se esté dando cuidado a personas con sospecha o infección confirmada, el uso de tapabocas es una de las medidas utilizadas para prevenir el contagio.


En cuanto a los pacientes que reciben tratamiento de inmunosupresión (como prednisolona, metotrexato o biológicos), por el momento no se recomienda suspender ni realizar ajustes a las medicaciones que se estén recibiendo para la enfermedad autoinmune. En caso de infección, se puede considerar suspender los medicamentos biológicos y mantener dosis de prednisolona por debajo de 20 mg/día según la situación y juicio del reumatólogo tratante. No se deben realizar ajustes en la medicina sin ser discutidas primero con su reumatólogo.


Por el momento se pueden considerar las siguientes medidas de precaución, para personas con enfermedades de base, en caso de que el brote sea mayor: agua y comida suficiente, adecuada reserva de medicamentos de uso diario, uso de medidas de tele salud o líneas de atención, posibilidad de trabajar desde casa, posibilidad de posponer viajes, etc.


El pánico sin sentido puede llevar a comparar artículos sin necesidad, y estos pueden ser necesarios para personas que realmente los necesiten, por lo cual se deben tomar decisiones basadas en la información de las autoridades sanitarias.


Si hay síntomas de enfermedad, y no existen síntomas de alarma, lo mejor es reposo en casa. Si se sospecha que este enfermo, no se debe asistir al colegio o trabajo, ya que se puede convertir en una fuente de infección para otras personas. En este caso se debe poner en contacto con las líneas o medios establecidos por su organismo de salud local para obtener información sobre los pasos a seguir.


En caso de infección por coronavirus se realiza aislamiento voluntario de la persona, usualmente por 14 días, que puede variar según el caso y las indicaciones de cada autoridad sanitaria. Durante este tiempo, si no hay signos de alarma, la persona debe estar en casa. Idealmente debe estar en una habitación específica y con poco contacto con los demás. Se debe preferir que utilice un baño aparte y limitar el contacto con mascotas o animales. Si no es posible que otra persona cuide de los animales, se debe evitar abrazos, besos, lamidas y compartir comida. Además, se debe realizar lavado de manos antes y después de la interacción con la mascota con uso de mascarilla facial. NO se deben compartir utensilios de uso personal y se debe realizar lavado con agua y jabón de cualquier elemento utilizado.


En caso de que se vaya a asistir a una cita médica, se debe informar con antelación para que el proveedor de salud pueda tomar medidas para evitar el contagio a los demás.


Los síntomas de alarma para tener en cuenta son: aumento de dificultad respiratoria, alteración conciencia, fiebre que no mejora con medicamentos, tos con sangre, cambios en el comportamiento, no tolerar medicamentos o alimentos, vomito que no permite adecuada hidratación y alimentación, diarrea con sangre, convulsiones


Solo comparta información de fuentes confiables, evite cadenas de WhatsApp o fuentes que no pertenecen a la comunidad científica o de salud (y que tengan entrenamiento y conocimiento del tema).


ENLACES RECOMENDADOS:


Lavado de manos: https://www.cdc.gov/handwashing/esp/when-how-handwashing.html


Ministerio de Salud Colombia: https://www.minsalud.gov.co/salud/publica/PET/Paginas/Covid-19.aspx


CDC en español: https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/index-sp.html

¿Qué es la pilocarpina?










Uno de los medicamentos más utilizados en Síndrome de Sjögren














La pilocarpina en tabletas es un medicamento que se utiliza para manejar los síntomas de boca seca (xerostomía) ya sea por síndrome de Sjögren o por secuelas de radioterapia en cabeza o cuello.
















La pilocarpina estimula la producción de saliva, lágrimas y sudor, mejorando los síntomas secos de la enfermedad.
















Antes de empezar a tomar la pilocarpina siempre se debe informar:

  1. Si esta embarazado o lactando.

  2. Enfermedades cardiacas.

  3. Problemas pulmonares como asma o enfermedad pulmonar obstructiva.

  4. Problemas gástricos como úlceras, cálculos biliares o enfermedad de la vía biliar.

  5. Enfermedades oculares como glaucoma o enfermedad inflamatoria del iris.

  6. Medicamentos naturistas o herbales.

  7. Reacciones alérgicas previas al medicamento.

















Se debe seguir las indicaciones del personal de salud en cómo se debe tomar la medicación. No se debe exceder la frecuencia o dosis del medicamento ya que esto puede causar efectos secundarios (cara roja, salivación excesiva, cólico, entre otros).
















Las dosis del medicamento se toman usualmente con las comidas, pero en ocasiones se puede tomar hasta 5 a 6 veces por día. Siempre se debe tomar con abundante agua para evitar deshidratación, ya que esta aumenta la producción de sudor.
















Algunos de los efectos secundarios más frecuentes de la pilocarpina son: dolor de cabeza, rinitis, aumento sudoración, visión borrosa, diarrea, dolor abdominal, náuseas, vómito, mareos, aumento presión arterial, palpitaciones o aumento de la frecuencia para orinar. Estos usualmente son molestos, pero no graves.















¿Qué es la osteonecrosis?










Necrosis avascular o aséptica











































Los huesos son elementos vivos que necesitan un adecuado suministro de oxígeno por medio de la sangre para permanecer vitales. Si el aporte de sangre disminuye, los componentes del hueso y la médula ósea pueden morir y provocar fallas con hundimientos en el hueso.
















Cuando esto sucede se conoce como un infarto óseo. Cuando un infarto óseo sucede en el extremo del hueso que hace parte de una articulación se llama osteonecrosis.
















La osteonecrosis, también conocida como necrosis avascular o aséptica, causa en el tiempo daño articular que produce osteoartritis (también conocida como artrosis). Por este motivo se puede manifestar con dolor intenso y discapacidad.
















Los sitios más afectados son caderas y rodillas. Otros sitios afectados son hombros, manos y pies. Ocasionalmente puede aparecer osteonecrosis de los maxilares, en pacientes en tratamiento con bifosfonatos a dosis altos y usualmente durante el tratamiento para algún cáncer. Esta complicación es muy rara en pacientes que reciben la medicación para osteoporosis.
















Las causas más frecuentes de osteonecrosis con traumas graves, corticoesteroides (como la prednisolona), consumo excesivo de alcohol, lupus eritematoso sistémico, infección por VIH, anemia de células falciformes, enfermedad por descompresión (después de bucear), radioterapia o trasplante de órganos.
















Las personas afectadas por osteonecrosis se quejan de dolor intenso, usualmente en cadera o rodilla. Este dolor empeora al cargar peso o caminar. Para llegar al diagnóstico usualmente debe haber una alta sospecha. Por lo anterior, en una persona con factores de riesgo para osteonecrosis el personal de salud solicitará imágenes cuando hay un dolor sospechoso.
















Las radiografías pueden ser normales en las etapas iniciales, por lo que, si no se encuentran cambios, pero persiste la sospecha, se podrá solicitar una gammagrafía ósea o una resonancia magnética.
















Aún no existe una prueba clara que indique la mejor manera para tratar la osteonecrosis. Inicialmente se darán medicamentos para el dolor y se limitará la carga de peso sobre la zona afectada. Si hay empeoramiento del dolor, sobre todo si aparece hundimiento del hueso, se podrá utilizar cirugía para intentar preservar la articulación o, en casos más avanzados, se podrá requerir un reemplazo articular.
















Por lo anterior es fundamental prevenir la osteonecrosis al evitar el exceso de alcohol o el consumo de cigarrillo. Si se utilizan esteroides, se deben utilizar en la menor dosis y por la menor cantidad de tiempo posible.





























¿Qué es la enfermedad indiferenciada del tejido conectivo?



Información para resolver dudas e incertidumbre



































El tejido conectivo apoya las diferentes partes del cuerpo, como la piel, ojos, pulmones y corazón. Es como el "cemento" que da forma a partes del cuerpo y ayuda a mantenerlas fuertes. Además, ayuda a algunos de los tejidos a hacer su trabajo, como los ligamentos o tendones, cartílago o grasa.
















Existen muchas patologías que afectan el tejido conectivo, algunas de estas son:

  1. Alteraciones genéticas, como el síndrome de Marfan y la osteogénesis imperfecta.

  2. Enfermedades inflamatorias o autoinmunes como el lupus.

  3. Algunos tipos de cáncer.

















Las enfermedades del tejido conectivo autoinmunes son poco frecuentes. Se le llama así al grupo de enfermedades de naturaleza inflamatoria y autoinmune que comprometen diferentes órganos y tejidos, teniendo gran potencial de daño y discapacidad.
















Las enfermedades más reconocidas de este grupo son: Artritis Reumatoide, Lupus eritematoso sistémico, Síndrome de Sjögren, esclerosis sistémica, dermatomiositis, enfermedad mixta del tejido conectivo, síndrome antifosfolípido, entre otras.
















Todas estas enfermedades tienen características y manejos que pueden llegar a ser muy diferentes, al igual que el impacto en la vida de las personas afectadas, pero durante las fases iniciales pueden tener síntomas sutiles o tener características definitorias ausentes que permitan su clasificación.
















Cuando no es posible "encasillar" las alteraciones autoinmunes o inflamatorias en una enfermedad definida, pero se está seguro de que las alteraciones de laboratorio y los síntomas que aquejan al paciente corresponden a una enfermedad autoinmune sistémica, se utiliza el término enfermedad indiferenciada del tejido conectivo.
















Aunque el término "indiferenciado" puede sonar vago, esto es una patología real. No significa que el personal de salud no sepa cómo llamar la enfermedad, simplemente significa que no están las alteraciones de laboratorio o clínicas que tradicionalmente se ven en una enfermedad típica como lupus eritematoso sistémico o esclerosis sistémica.
















No es correcto utilizar los términos lupus latente o incompleto. Esto debido a que no todas las personas con el diagnóstico desarrollan lupus. Estas pueden diferenciarse en otras enfermedades autoinmunes e, incluso, en ciertos estudios hasta una tercera parte de los pacientes con el diagnóstico no presentan síntomas adicionales en el tiempo e incluso pueden tener formas autolimitadas de la patología.
















Por lo anterior, los síntomas de la enfermedad usualmente no amenazan la vida y pueden ir desde cambios leves en los recuentos celulares de la sangre, fenómeno de Raynaud (cambios de coloración en dedos con el frío), inflamación articular, brotes en piel, sequedad en ojos, caída de cabello y alteraciones leves de las pruebas de autoinmunidad.
















El manejo usualmente dependerá de los síntomas y alteraciones encontradas por el reumatólogo, aunque usualmente no requiere de medicamentos que causan disminución de las defensas de forma importante. Lo primordial es el seguimiento por reumatología, ya que esta especialidad es la que tiene la experiencia para detectar los cambios más sutiles para determinar si hay diferenciación hacia una enfermedad específica o si está apareciendo una complicación.





























¿Qué son los medicamentos biológicos?



Medicamentos biológicos: Una revolución en la reumatología





















Los medicamentos se desarrollan para prevenir o dar manejo a enfermedades. Dentro de los diferentes tipos de fármacos que existen hay una división entre aquellos que se forman por síntesis química y los de composición biológica.
















La diferencia entre estos tipos de medicamentos es sencilla: los fármacos químicos son pequeños con formas y características muy definidas y se pueden producir a través de reacciones químicas de forma predecible. Los medicamentos biológicos son de gran tamaño y se forma por proteínas que se producen por organismos vivos, por lo tanto, son productos de la biotecnología.
















Las vacunas o la insulina son medicamentos biológicos. El acetaminofén (o paracetamol) y el diclofenaco son medicamentos químicos.
















Actualmente las técnicas de producción de medicamentos biológicos en reumatología se encuentran muy depuradas. En la mayoría de las ocasiones se utiliza técnicas de ADN recombinante, con la que es posible aislar y manipular un fragmento de ADN de un microrganismo, e hibridomas (uso de células para producción de sustancias específicas) para la generación de estos fármacos
















Aunque se pueden utilizar en el mismo tipo de enfermedades, en muchos casos los medicamentos biológicos son innovadores para el manejo de patologías que antes no tenían un tratamiento satisfactorio en muchos casos (como la artritis reumatoide o la espondilitis anquilosante).
















Debido a su gran tamaño, su inestabilidad y su forma de producción, los medicamentos biológicos requieren de procesos de producción más complejo que los medicamentos químicos. De allí su costo y mecanismo de aplicación (no existen en presentación oral).
















Al igual en que existen medicamentos genéricos de los fármacos químicos, también existen biosimilares a partir de los biológicos.
















Debido a su complejidad, los medicamentos genéricos solo deben demostrar estructura y disponibilidad biológica similar, mientras que los biosimilares reales deben ser equivalentes en calidad, eficacia y seguridad en comparación con el biológico original (también llamado innovador o de referencia) ya que, aunque pueden tener una estructura similar nunca son idénticas debido a sus mecanismos de producción.
















A diferencia de los medicamentos químicos en los cuales muchas veces se hace sustitución del fármaco original por el genérico debido a que sus estructuras (y por lo tanto su efecto) son similares. En el caso de los biológicos y biosimilares no se pueden catalogar como medicamentos idénticos y, por este motivo, se debe garantizar a través de estudios su efectividad y seguridad.
















Por lo anterior, los medicamentos biológicos no son "fármacos convencionales" pues en su producción se emplean organismos vivos y no se elaboran a partir de combinación de sustancias químicas. Su tamaño y complejidad determinarán su vía de administración y tienen un riesgo de ser identificados como "sustancias extrañas" por el cuerpo. Por este motivo el reumatólogo será la persona ideal para decidir si un paciente es candidato o no a un medicamento biológico. El hecho de que sean más costosos no significa que sean mejores y, en cada caso, se deberán evaluar los riesgos y beneficios de su uso.















Infartos y ataque cerebrovascular en artritis reumatoide



¿Cuales son los riesgos y como se pueden prevenir?



































Siempre que se menciona artritis reumatoide pensamos en la afectación de las articulaciones por parte de esta enfermedad. Sin embargo, esta enfermedad puede afectar muchos otros sistemas.
















Actualmente, el impacto de la artritis reumatoide sobre el riesgo de sufrir infartos y ataques cerebrovasculares ha sido demostrado en múltiples estudios.
















Las personas con artritis reumatoide no solo tienen un mayor riesgo de sufrir eventos cardiovasculares que la población de la misma edad y sexo. También tienen una mayor probabilidad de morir por estos eventos. De hecho, la principal causa de muerte de los pacientes con artritis reumatoide es el incremento del riesgo cardiovascular (riesgo de morir por infarto de miocardio, tromboembolismo, accidente cerebrovascular, aterosclerosis, etc.).
















Lo anterior se debe por el aumento de las placas de colesterol en las arterias, consecuencia de la inflamación causada por la artritis. Por culpa de esto, el riesgo de un evento cardiovascular en una persona con artritis reumatoide es alrededor del doble que las personas de la misma edad y sexo que no sufren de artritis.
















Además, se ha demostrado que el aumento del riesgo es independiente de factores tradicionales como hipertensión arterial, diabetes u obesidad.
















¿Cómo nos podemos proteger de este aumento de riesgo cardiovascular por culpa de la artritis?
















Un estilo de vida activo y saludable con una dieta balanceada y el control de la inflamación de la artritis pueden reducir el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares. Se puede hablar con el médico tratante sobre opciones para alcanzar lo anterior.
















El personal de salud se encargará de realizar un análisis de riesgo y evaluar la necesidad de inicio de medidas farmacológicas para disminuirlas.
















La actividad física aeróbica con al menos 150 minutos por semana es fundamental.
















En caso de sobrepeso u obesidad se debe seguir un tratamiento de dieta (acompañado y guiado por nutricionista) para corregir hábitos alimenticios y para disminuir de peso.
















No se debe fumar y se debe limitar el consumo de licor.
















El adecuado control de la inflamación articular puede disminuir la inflamación de todos los sistemas y así disminuir la producción acelerada de placas de colesterol. Por lo que la adherencia al tratamiento de la artritis es fundamental para lograr este control.
















En caso de sufrir de otras enfermedades que aumenten el riesgo cardiovascular (como diabetes o hipertensión arterial) se debe tener control estricto de la misma y estar en las metas de tratamiento para estas.





























Consejos para la consulta de reumatología



Tips para aprovechar al máximo la consulta






Cada visita al reumatólogo se debe aprovechar al máximo para consultar con toda confianza cualquier duda respecto a los síntomas, la enfermedad, los efectos secundarios del tratamiento y cualquier cosa que cause preocupación.

No existen preguntas tontas ni extrañas. Por más extraña u obvia que parezca, muchas otras personas en la misma situación han tenido la misma duda. Es necesaria una comunicación sincera, fluida, de confianza y sin limitaciones para poder generar el mejor ambiente y que esto se refleje en el mejor cuidado posible.

Antes de la consulta se debe hacer una lista de dudas y todo aquello que genere alguna preocupación. Además, se puede hacer una lista de quejas o síntomas que se consideren importantes para no olvidar comentarlos con el reumatólogo.

Se deben recoger y tener organizadas las historias clínicas de otras especialidades y todos los exámenes realizados a la fecha. Esto podrá evitar repetir exámenes sin necesidad e incluso la detección de información que puede ser relevante para la consulta. Muchos de los diagnósticos en reumatología se basan en detalles pequeños que pueden no tener relevancia para otras personas, pero si para el reumatólogo. Hay que tener claridad de los medicamentos que se están utilizando y, en caso de tener dificultad con sus nombres, llevar la receta médica o los mismos medicamentos a la consulta para evitar errores.

Si no se entiende alguna pregunta o respuesta del médico durante la consulta no se debe dudar en indicárselo para que esto pueda ser explicado nuevamente. En ocasiones el lenguaje médico es complejo y si queda alguna duda puede llevar a errores en el cuidado, por lo cual no se debe sentir pena en solicitar que la información sea dada en un lenguaje más sencillo.

No se debe tener miedo o vergüenza en expresar dudas respecto al tratamiento, efectos adversos o como tomar un medicamento.

Luego de la consulta se deben repasar las órdenes médicas y se debe tomar nota de todo lo que genera una duda, para ser llevada a el próximo contacto médico que se tenga.

Existen situaciones donde se debe consultar al reumatólogo antes de la cita agendada: planes de viaje a lugares exóticos o que requieran vacunación, infecciones graves en pacientes en tratamiento biológico, deseos de embarazo o un embarazo no planificado, inicio de nueva medicación crónica, planes de cirugías u otras intervenciones.