¿Qué son los antiinflamatorios no esteroides?










Los AINE, riesgos y beneficios.





























Los antiinflamatorios no esteroides (también conocidos como AINE) son unos de los grupos de medicamentos más utilizados para tratar el dolor y la inflamación en los adultos.
















En este grupo encontramos fármacos ampliamente conocidos como el ibuprofeno, diclofenaco, meloxicam o ácido salicílico.
















En ocasiones se utilizan a largo plazo para el control de enfermedades reumáticas como las espondiloartritis. También se utilizan por periodos cortos para el control rápido de inflamación, como en artritis reumatoide, osteoartritis o incluso lupus eritematoso sistémico.
















Aparte de su efecto sobre el dolor, la inflamación y la fiebre, también alteran la función de las células responsables de la coagulación. Por este motivo el ácido salicílico se ha utilizado también para el manejo y la prevención de infartos cardiacos o ataques cerebrovasculares.
















Dentro de este grupo de medicamentos encontramos dos familias: los que no son selectivos para la enzima COX-2 (como el ibuprofeno, naproxeno, indometacina) y los selectivos para la COX-2 (celecoxib, etoricoxib). Estos últimos fueron diseñados para evitar problemas estomacales como úlceras o gastritis por su uso prolongado.
















La potencia de cada AINE es diferente, al igual que la frecuencia con la que se debe tomar, por lo que se debe seguir de cerca las indicaciones médicas o las instrucciones en el inserto del medicamento para su uso (ya que muchos son de venta libre).
















Estos medicamentos inician su acción de forma rápida, sobre todo el control del dolor. No se deben mezclar AINE diferentes, esto no aumenta su efectividad, pero si el riesgo de sufrir efectos adversos por estos.
















Todos los medicamentos, incluidos los antiinflamatorios, tienen un riesgo de efectos secundarios. De allí la importancia de entender los riesgos y beneficios de estos antes de tomarlos. Algunos de los riesgos posibles son problemas del tracto digestivo (úlceras y gastritis), aumento de la presión arterial, alergias, hinchazón por retención de líquidos, problemas renales, riesgo de infartos o sangrados.
















En ocasiones estos pueden causar recaídas de enfermedad inflamatoria intestinal, alterar el metabolismo de la warfarina (un anticoagulante), causar descompensación de enfermedades cardiovasculares y se deben evitar en el embarazo (sobre todo después del primer trimestre). Por esto es fundamental informar de su uso al personal de salud cuando sea necesario.















¿Cómo se trata la Osteoartritis?











Tratamiento en equipo






















La osteoartritis, también conocida como artrosis, es una de las enfermedades articulares más frecuentes. Esta afecta alrededor de 302 millones de personas a nivel mundial y se vuelve más frecuente con el envejecimiento de la población. No existe ningún medicamento que frene su progresión ni que la cure. Afecta de forma más frecuente rodillas, caderas y manos, y es la principal causa de discapacidad en adultos. Por lo anterior es fundamental la prevención y, si aparece, un manejo comprensivo para obtener los mejores resultados.
















En cuanto a prevención las medidas más eficaces son evitar el sobrepeso, buen estado físico y evitar lesiones articulares. La osteoartritis no es una enfermedad mortal, pero al comprometer todas las estructuras articulares se asocia a dolor e incomodidad que pueden llevar a un deterioro importante de calidad de vida y funcionalidad en quienes las sufren. De allí la importancia de un estilo de vida saludable que disminuya la probabilidad de sufrirla.
















Una vez aparece la osteoartritis se deben realizar cambios en estilo de vida para obtener los mejores resultados. Si hay sobrepeso u obesidad, una disminución de al menos un 5% del peso corporal brinda mejoría en el dolor, y este beneficio aumenta de forma progresiva hasta disminuciones de un 20% (si están indicadas clínicamente). Siempre se debe realizar actividad física según las posibilidades de acceso y físicas de cada paciente, utilizando el sentido común e idealmente de una forma dirigida y supervisada (ya sea individual o en grupos). Las rodilleras para la artrosis de rodillas y el uso de bastones para la artrosis de rodillas y caderas se pueden considerar si hay alteraciones en el equilibrio o en la deambulación. El Tai chi y el yoga, ambos bajo supervisión, podrían tener utilidad para el manejo del dolor. El uso de calor o frio, aunque tiene poca evidencia, es una intervención de bajo costo que se puede utilizar si se siente mejoría.
















En conjunto con estas medidas, existen intervenciones con medicamentos que pueden mejorar el dolor. Los antinflamatorios aplicados de forma tópica en los sitios de dolor, sobre todo rodillas, se consideran seguros y pueden brindar beneficio para el dolor. En caso de que estos no sean suficientes se puede utilizar cremas con capsaicina, sobre todo en rodillas, teniendo en cuenta que siempre debe haber un buen lavado de manos luego de su aplicación para evitar el contacto con ojos o genitales. Si lo anterior no es suficiente se pueden utilizar medicamentos tomados como antinflamatorios, en la menor dosis y por el menor tiempo, dependiendo del estado de salud de cada persona.
















El acetaminofén o paracetamol se considera relativamente seguro pero su efectividad puede ser limitada para el control del dolor y se debe vigilar que no se pase la dosis diaria permitida. Esto es importante ya que debido a las diferentes marcas disponibles en el mercado a veces se pueden consumir dosis muy altas de forma inadvertida. Es fundamental informar al grupo de salud de todos los medicamentos que se estén tomando.
















Aún hay controversia sobre el uso de medicamentos como glucosamina, condroitina, entre otros. Desafortunadamente la calidad de la evidencia no permite realizar recomendaciones fuertes a favor o en contra. Algunos pacientes pueden obtener mejoría con estos medicamentos y se debe realizar un manejo basado en decisiones compartidas entre paciente y grupo de salud, teniendo en cuenta que el uso de toda sustancia debe tener vigilancia por el riesgo de efectos adversos o interacciones.
















En ocasiones se podrán aplicar esteroides de forma local dentro de la articulación y se puede obtener gran mejoria de forma temporal con los mismos. Se ha utilizado ácido hialurónico con resultados variables, teniendo en cuenta que la aplicación de este no previene la aparición de la osteoartritis, que este no cura la osteoartritis y que al ser un procedimiento invasivo tiene los mismos riesgos que la aplicación de esteroides dentro de la articulación.
















Se deben evitar los opioides debido a sus efectos secundarios y el riesgo de adicción con muy pocos beneficios en cuanto al control de la osteoartritis.
















En resumen, los mejores resultados los podremos esperar cuando tanto la persona afectada como el equipo de salud funcionan en equipo para realizar cambios en el estilo de vida y la escogencia de la medida de tratamiento que mejor se adapte a las necesidades y condiciones de cada persona.
















Enlace recomendado: https://www.reumatologia.online/blog/que-es-la-artrosis








¿Qué es el metotrexato?



Información y recomendaciones del medicamento






El metotrexato es un medicamento utilizado en artritis reumatoide y otras enfermedades de reumatología como el lupus eritematoso sistémico, artritis psoriásica, esclerosis sistémica y dermatomiositis.

Este es un inmunosupresor ("baja las defensas") que desempeña su función disminuyendo la inflamación.

Se incluye en el grupo de los fármacos modificadores de enfermedad por que en la artritis reumatoide ha demostrado disminuir el daño articular y mejorar la calidad de vida.

Aunque también se utiliza en quimioterapia, las dosis utilizadas en reumatología son bajas (usualmente menos de 25 mg a 30 mg cada semana).

La mayoría de los pacientes con artritis reumatoide se benefician y logran control de la enfermedad con el metotrexato. Su mecanismo de acción hace que sus efectos positivos no sean evidentes de inmediato y en general los cambios se empiezan a notar luego de 4 a 6 semanas de uso de este.

El metotrexato se puede tomar vía oral o por inyecciones en el musculo o bajo la piel. Usualmente se utiliza 1 dosis por semana, siempre el mismo día. Así disminuye la posibilidad de tener efectos adversos.

Cuando se toma vía oral se absorbe mejor cuando el estómago esté vacío. En caso de náuseas se puede tomar con el estómago lleno para disminuir los síntomas ya que no reduce mucho los beneficios.

Siempre que se utiliza metotrexato se recibe también ácido fólico o ácido folínico. El objetivo de estos es disminuir la posibilidad de cambios no deseados en la sangre o en el hígado por el metotrexato.

El tratamiento con metotrexato usualmente es indefinido a no ser que ocurran efectos adversos. En ocasiones, en casos seleccionados, el reumatólogo tratante podrá considerar disminuir la dosis o incluso suspenderlo si el paciente está con control total de la enfermedad y cumple ciertas condiciones.

  1. Los posibles efectos secundarios más comunes son:

  2. Náuseas, vómito o diarrea. Estas se pueden reducir al tomarlo con alimentos, en la noche y evitando lácteos el día de la toma.

  3. Úlceras orales, que son poco frecuentes por el uso de ácido fólico o folínico.

  4. Mayor sensibilidad al sol o sequedad en piel. Por lo que se debe utilizar protector solar.

  5. Sensación de fatiga, dolor de cabeza o malestar general. Usualmente es transitorio.


Existen efectos secundarios menos frecuentes (menos del 5% de los pacientes) que pueden ser disminución del recuento de las células sanguíneas o inflamación del hígado o discreta caída del cabello. Usualmente no son graves ni amenazan la vida, el reumatólogo durante la vigilancia generalmente los detectara con los exámenes y realizará los ajustes necesarios. El metotrexato en general no causa daño de riñones, pero si requiere de una función de estos lo suficientemente buena para poder eliminarlo del cuerpo (su médico se encargará de determinar esto y realizar la vigilancia necesaria).

Aunque en muy pocos casos se ha reportado inflamación de los pulmones por culpa de metotrexato, esto es infrecuente e incluso se considera seguro su uso cuando hay enfermedad pulmonar no grave en artritis reumatoide, esclerosis sistémica y otras enfermedades autoinmunes.

Hasta el momento no parece que aumente el riesgo de linfoma o cáncer en artritis reumatoide.

El metotrexato no causa infertilidad, pero está completamente contraindicado en el embarazo por su toxicidad sobre el feto. Antes de considerar un embarazo se debe informar al reumatólogo para que este realice los cambios necesarios al tratamiento e informe cuánto se debe esperar antes de poder buscar embarazo luego de la suspensión del metotrexato. En los hombres no parece haber ningún efecto sobre la fertilidad. Se considera que el metotrexato no debe ser utilizado durante la lactancia.

Las personas que toman metotrexato siempre deben informar al equipo de salud sobre su uso. SE deberá realizar vigilancia más cercana cuando se utilice antibióticos que contienen trimetoprim. Además, ya que disminuye las defensas, se deberá tener el esquema de vacunación al día y se deberá evitar las vacunas vivas atenuadas (polio oral, varicela, herpes zoster, triple viral, BCG, influenza nasal, fiebre amarilla). No hay ninguna contraindicación para vacunación para hepatitis b, influenza anual o neumococo.

El alcohol aumenta el riesgo de inflamación del hígado cuando se utiliza metotrexato. Cuando hay consumo excesivo de licor el uso de metotrexato se ha asociado a cirrosis del hígado. No se conoce exactamente cuánto es el nivel seguro de consumo de alcohol cuando se utiliza metotrexato, en general 1-2 tragos de alcohol una o dos veces por semana parecen no causar problemas importantes si el hígado está funcionando bien. Se desaconseja tomar más de 4 tragos de licor en una ocasión, así sea infrecuente.

Usualmente no es necesario suspender el metotrexato en caso de cirugías.

El metotrexato se debe almacenar en un lugar seco, fresco y fuera de la luz o calor directo. Se debe mantener fuera del alcance de niños.

No se debe olvidar que siempre que se esté tomando este medicamento debe haber un seguimiento regular por el reumatólogo para evaluar que este siendo efectivo y para vigilar posibles efectos adversos. Siempre que haya dudas sobre la medicación se debe consultar sin pena al reumatólogo para obtener la respuesta más informada sobre el tema.

¿Qué es la enfermedad indiferenciada del tejido conectivo?



Información para resolver dudas e incertidumbre



































El tejido conectivo apoya las diferentes partes del cuerpo, como la piel, ojos, pulmones y corazón. Es como el "cemento" que da forma a partes del cuerpo y ayuda a mantenerlas fuertes. Además, ayuda a algunos de los tejidos a hacer su trabajo, como los ligamentos o tendones, cartílago o grasa.
















Existen muchas patologías que afectan el tejido conectivo, algunas de estas son:

  1. Alteraciones genéticas, como el síndrome de Marfan y la osteogénesis imperfecta.

  2. Enfermedades inflamatorias o autoinmunes como el lupus.

  3. Algunos tipos de cáncer.

















Las enfermedades del tejido conectivo autoinmunes son poco frecuentes. Se le llama así al grupo de enfermedades de naturaleza inflamatoria y autoinmune que comprometen diferentes órganos y tejidos, teniendo gran potencial de daño y discapacidad.
















Las enfermedades más reconocidas de este grupo son: Artritis Reumatoide, Lupus eritematoso sistémico, Síndrome de Sjögren, esclerosis sistémica, dermatomiositis, enfermedad mixta del tejido conectivo, síndrome antifosfolípido, entre otras.
















Todas estas enfermedades tienen características y manejos que pueden llegar a ser muy diferentes, al igual que el impacto en la vida de las personas afectadas, pero durante las fases iniciales pueden tener síntomas sutiles o tener características definitorias ausentes que permitan su clasificación.
















Cuando no es posible "encasillar" las alteraciones autoinmunes o inflamatorias en una enfermedad definida, pero se está seguro de que las alteraciones de laboratorio y los síntomas que aquejan al paciente corresponden a una enfermedad autoinmune sistémica, se utiliza el término enfermedad indiferenciada del tejido conectivo.
















Aunque el término "indiferenciado" puede sonar vago, esto es una patología real. No significa que el personal de salud no sepa cómo llamar la enfermedad, simplemente significa que no están las alteraciones de laboratorio o clínicas que tradicionalmente se ven en una enfermedad típica como lupus eritematoso sistémico o esclerosis sistémica.
















No es correcto utilizar los términos lupus latente o incompleto. Esto debido a que no todas las personas con el diagnóstico desarrollan lupus. Estas pueden diferenciarse en otras enfermedades autoinmunes e, incluso, en ciertos estudios hasta una tercera parte de los pacientes con el diagnóstico no presentan síntomas adicionales en el tiempo e incluso pueden tener formas autolimitadas de la patología.
















Por lo anterior, los síntomas de la enfermedad usualmente no amenazan la vida y pueden ir desde cambios leves en los recuentos celulares de la sangre, fenómeno de Raynaud (cambios de coloración en dedos con el frío), inflamación articular, brotes en piel, sequedad en ojos, caída de cabello y alteraciones leves de las pruebas de autoinmunidad.
















El manejo usualmente dependerá de los síntomas y alteraciones encontradas por el reumatólogo, aunque usualmente no requiere de medicamentos que causan disminución de las defensas de forma importante. Lo primordial es el seguimiento por reumatología, ya que esta especialidad es la que tiene la experiencia para detectar los cambios más sutiles para determinar si hay diferenciación hacia una enfermedad específica o si está apareciendo una complicación.





























¿Qué son los medicamentos biológicos?



Medicamentos biológicos: Una revolución en la reumatología





















Los medicamentos se desarrollan para prevenir o dar manejo a enfermedades. Dentro de los diferentes tipos de fármacos que existen hay una división entre aquellos que se forman por síntesis química y los de composición biológica.
















La diferencia entre estos tipos de medicamentos es sencilla: los fármacos químicos son pequeños con formas y características muy definidas y se pueden producir a través de reacciones químicas de forma predecible. Los medicamentos biológicos son de gran tamaño y se forma por proteínas que se producen por organismos vivos, por lo tanto, son productos de la biotecnología.
















Las vacunas o la insulina son medicamentos biológicos. El acetaminofén (o paracetamol) y el diclofenaco son medicamentos químicos.
















Actualmente las técnicas de producción de medicamentos biológicos en reumatología se encuentran muy depuradas. En la mayoría de las ocasiones se utiliza técnicas de ADN recombinante, con la que es posible aislar y manipular un fragmento de ADN de un microrganismo, e hibridomas (uso de células para producción de sustancias específicas) para la generación de estos fármacos
















Aunque se pueden utilizar en el mismo tipo de enfermedades, en muchos casos los medicamentos biológicos son innovadores para el manejo de patologías que antes no tenían un tratamiento satisfactorio en muchos casos (como la artritis reumatoide o la espondilitis anquilosante).
















Debido a su gran tamaño, su inestabilidad y su forma de producción, los medicamentos biológicos requieren de procesos de producción más complejo que los medicamentos químicos. De allí su costo y mecanismo de aplicación (no existen en presentación oral).
















Al igual en que existen medicamentos genéricos de los fármacos químicos, también existen biosimilares a partir de los biológicos.
















Debido a su complejidad, los medicamentos genéricos solo deben demostrar estructura y disponibilidad biológica similar, mientras que los biosimilares reales deben ser equivalentes en calidad, eficacia y seguridad en comparación con el biológico original (también llamado innovador o de referencia) ya que, aunque pueden tener una estructura similar nunca son idénticas debido a sus mecanismos de producción.
















A diferencia de los medicamentos químicos en los cuales muchas veces se hace sustitución del fármaco original por el genérico debido a que sus estructuras (y por lo tanto su efecto) son similares. En el caso de los biológicos y biosimilares no se pueden catalogar como medicamentos idénticos y, por este motivo, se debe garantizar a través de estudios su efectividad y seguridad.
















Por lo anterior, los medicamentos biológicos no son "fármacos convencionales" pues en su producción se emplean organismos vivos y no se elaboran a partir de combinación de sustancias químicas. Su tamaño y complejidad determinarán su vía de administración y tienen un riesgo de ser identificados como "sustancias extrañas" por el cuerpo. Por este motivo el reumatólogo será la persona ideal para decidir si un paciente es candidato o no a un medicamento biológico. El hecho de que sean más costosos no significa que sean mejores y, en cada caso, se deberán evaluar los riesgos y beneficios de su uso.















Infartos y ataque cerebrovascular en artritis reumatoide



¿Cuales son los riesgos y como se pueden prevenir?



































Siempre que se menciona artritis reumatoide pensamos en la afectación de las articulaciones por parte de esta enfermedad. Sin embargo, esta enfermedad puede afectar muchos otros sistemas.
















Actualmente, el impacto de la artritis reumatoide sobre el riesgo de sufrir infartos y ataques cerebrovasculares ha sido demostrado en múltiples estudios.
















Las personas con artritis reumatoide no solo tienen un mayor riesgo de sufrir eventos cardiovasculares que la población de la misma edad y sexo. También tienen una mayor probabilidad de morir por estos eventos. De hecho, la principal causa de muerte de los pacientes con artritis reumatoide es el incremento del riesgo cardiovascular (riesgo de morir por infarto de miocardio, tromboembolismo, accidente cerebrovascular, aterosclerosis, etc.).
















Lo anterior se debe por el aumento de las placas de colesterol en las arterias, consecuencia de la inflamación causada por la artritis. Por culpa de esto, el riesgo de un evento cardiovascular en una persona con artritis reumatoide es alrededor del doble que las personas de la misma edad y sexo que no sufren de artritis.
















Además, se ha demostrado que el aumento del riesgo es independiente de factores tradicionales como hipertensión arterial, diabetes u obesidad.
















¿Cómo nos podemos proteger de este aumento de riesgo cardiovascular por culpa de la artritis?
















Un estilo de vida activo y saludable con una dieta balanceada y el control de la inflamación de la artritis pueden reducir el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares. Se puede hablar con el médico tratante sobre opciones para alcanzar lo anterior.
















El personal de salud se encargará de realizar un análisis de riesgo y evaluar la necesidad de inicio de medidas farmacológicas para disminuirlas.
















La actividad física aeróbica con al menos 150 minutos por semana es fundamental.
















En caso de sobrepeso u obesidad se debe seguir un tratamiento de dieta (acompañado y guiado por nutricionista) para corregir hábitos alimenticios y para disminuir de peso.
















No se debe fumar y se debe limitar el consumo de licor.
















El adecuado control de la inflamación articular puede disminuir la inflamación de todos los sistemas y así disminuir la producción acelerada de placas de colesterol. Por lo que la adherencia al tratamiento de la artritis es fundamental para lograr este control.
















En caso de sufrir de otras enfermedades que aumenten el riesgo cardiovascular (como diabetes o hipertensión arterial) se debe tener control estricto de la misma y estar en las metas de tratamiento para estas.





























Consejos para la consulta de reumatología



Tips para aprovechar al máximo la consulta






Cada visita al reumatólogo se debe aprovechar al máximo para consultar con toda confianza cualquier duda respecto a los síntomas, la enfermedad, los efectos secundarios del tratamiento y cualquier cosa que cause preocupación.

No existen preguntas tontas ni extrañas. Por más extraña u obvia que parezca, muchas otras personas en la misma situación han tenido la misma duda. Es necesaria una comunicación sincera, fluida, de confianza y sin limitaciones para poder generar el mejor ambiente y que esto se refleje en el mejor cuidado posible.

Antes de la consulta se debe hacer una lista de dudas y todo aquello que genere alguna preocupación. Además, se puede hacer una lista de quejas o síntomas que se consideren importantes para no olvidar comentarlos con el reumatólogo.

Se deben recoger y tener organizadas las historias clínicas de otras especialidades y todos los exámenes realizados a la fecha. Esto podrá evitar repetir exámenes sin necesidad e incluso la detección de información que puede ser relevante para la consulta. Muchos de los diagnósticos en reumatología se basan en detalles pequeños que pueden no tener relevancia para otras personas, pero si para el reumatólogo. Hay que tener claridad de los medicamentos que se están utilizando y, en caso de tener dificultad con sus nombres, llevar la receta médica o los mismos medicamentos a la consulta para evitar errores.

Si no se entiende alguna pregunta o respuesta del médico durante la consulta no se debe dudar en indicárselo para que esto pueda ser explicado nuevamente. En ocasiones el lenguaje médico es complejo y si queda alguna duda puede llevar a errores en el cuidado, por lo cual no se debe sentir pena en solicitar que la información sea dada en un lenguaje más sencillo.

No se debe tener miedo o vergüenza en expresar dudas respecto al tratamiento, efectos adversos o como tomar un medicamento.

Luego de la consulta se deben repasar las órdenes médicas y se debe tomar nota de todo lo que genera una duda, para ser llevada a el próximo contacto médico que se tenga.

Existen situaciones donde se debe consultar al reumatólogo antes de la cita agendada: planes de viaje a lugares exóticos o que requieran vacunación, infecciones graves en pacientes en tratamiento biológico, deseos de embarazo o un embarazo no planificado, inicio de nueva medicación crónica, planes de cirugías u otras intervenciones.

Manejo de síntomas secos en Sjögren



Recomendaciones para pacientes






El manejo de los síntomas secos en el síndrome de Sjögren puede llegar a ser un reto. Aunque en la mayoría de los casos no ponen en peligro la vida, si pueden causar deterioro de la calidad de vida, aumentar el riesgo de infecciones orales e incluso causar ulceras en los ojos.

Existen medicamentos que se utilizan para la sequedad y que son formulados por el personal de salud a cargo del tratamiento. Sin embargo, se pueden tener en cuenta recomendaciones para mejorar los desenlaces y disminuir el impacto en el día a día de esta patología.

Solo porque un producto sea de venta libre o naturista no siempre lo hace seguro o efectivo. Siempre se debe discutir el uso de cualquier sustancia o medicamento con el médico tratante. La higiene oral diaria y regular es obligatoria para disminuir el riesgo de infecciones y caries, ya que la saliva de mala calidad o la poca cantidad de esta aumenta el riesgo de daño dental.

El uso de humidificadores, plantas o cuencos de agua para mejorar la humedad en la habitación pueden mejorar algunos de los síntomas.

Se deben consumir alimentos suaves y húmedos si se sienten problemas para tragar o si hay fragilidad en la dentadura. Las porciones deben ser pequeñas y más frecuentes para estimular el flujo de saliva.

Los alimentos salados, ácidos o muy condimentados, al igual que las bebidas carbonatadas, pueden causar dolor en la boca seca o interferir con la digestión. Por lo que se debe tener precaución con estos.

El humo del cigarrillo aumenta los síntomas de resequedad tanto en boca, ojos, nariz y piel, por lo que se debe suspender el consumo de este.

Los productos que contienen el endulzante xilitol pueden ayudar a prevenir el deterioro de los dientes. Además, aumentar el consumo de líquidos en el día, sobre todo con pequeños sorbos de agua, puede ayudar con los síntomas de boca seca.

Los enjuagues bucales con alcohol u olmo escoces pueden agravar los síntomas secos y se deben evitar.

EL uso de goma de mascar sin azúcar puede aumentar el flujo salivar. El uso de algunas gotas de limón bajo la lengua también puede mejorar este, al igual que las semillas de cardamomo.

Se puede utilizar aceite de vitamina E en la lengua o en las partes de la boca con dolor para mejorar los síntomas. El aceite de vitamina E se puede comprar o se puede obtener al realizar pequeños rotos en las capsulas de esta.

Si hay irritación de los parpados (conocido como blefaritis) el uso de limpiadores estériles o champú de bebe en una compresa húmeda tibia aplicados sobre los parpados cerrados (sin contacto con los ojos) pueden mejorar estos síntomas.

Si hay sensibilidad a la luz, se pueden utilizar lentes de sol con filtros UV.

Se puede cargar una toallita húmeda en una bolsa con cierre para aplicar sobre los ojos secos cuando se viaja.

Se debe realizar limpieza diaria de los parpados con agua tibia para evitar irritación por desechos o maquillaje.

Se deben utilizar lubricantes oculares de forma frecuente, aun si no hay síntomas, para evitar que aparezca incomodidad.

Se deben seguir las recomendaciones del oftalmólogo para el uso de los colirios y lubricantes para ojos. Evitar la aplicación de cremas en los párpados durante la noche, ya que estos pueden caer al ojo y afectar la capa de lágrimas. SE deben evitar lugares con humo o mucho viento, ya que estos pueden aumentar la sequedad ocular.

También se debe informar de la condición a todo el personal de salud a cargo para revisar los medicamentos que se están utilizando y evitar los que puedan empeorar los síntomas secos.

Para la piel se deben evitar duchas largas con agua caliente, ya que esta remueve el aceite natural de esta. Al secarse se debe realizar de forma suave y se debe aplicar inmediatamente lubricantes cutáneos para mientras la piel aun este húmeda.

Para mantener la hidratación se deben preferir productos con urea, glicerina, lactato o ácidos alfa hidroxilo. Si se tiene piel sensible por la sequedad se deben evitar suavizantes al lavar la ropa y, en caso de ir a nadar, se debe duchar inmediatamente luego de salir del agua y aplicarse hidratantes.

Para los síntomas nasales la irrigación nasal con suero fisiológico varias veces al día puede ayudar. SE puede utilizar también gel hidratante en las fosas nasales.

En caso de sequedad genital, sobre todo en mujeres, se puede informar de esto a ginecología para discutir opciones disponibles como lubricantes.
























Alimentación en enfermedades autoinmunes













¿Qué recomendaciones se pueden seguir?





























Al momento no se conoce con exactitud el papel que juega la alimentación en el desarrollo de enfermedades autoinmunes.
















No existe una dieta especial para enfermedades autoinmunes de reumatología hasta el momento. Tampoco existen dietas que puedan curar las enfermedades de reumatología. Sin embargo, existen recomendaciones que se pueden seguir para mantener un buen estado de salud y así disminuir el impacto de la enfermedad y la medicación sobre la salud.
















En general se debe tener una dieta nutritiva y bien balanceada con variedad de frutas, verduras, granos integrales, carne, aves y pescados frescos. Aunque se ha considerado que pueden tener algún efecto protector alimentos como aceite de oliva, frutas y vegetales, no se puede afirmar que estos eviten o retrasen el desarrollo de una enfermedad autoinmune.
















Se debe evitar la alfalfa, sobre todo en personas con lupus eritematoso sistémico, ya que se ha asociado a síntomas similares a esta enfermedad e incluso con el inicio de recaídas del lupus.
















En caso de querer agregar suplementos dietéticos o vitaminas a la dieta, esto se debe discutir primero con el médico tratante o con un dietista autorizado, para evitar posibles interacciones con la medicación o sobredosificaciones.
















Nunca se debe utilizar una dieta especifica o un suplemento nutricional como reemplazo de los medicamentos formulados para el control de la enfermedad autoinmune o los efectos secundarios de la medicación.
















En enfermedades como la gota se puede limitar el consumo de carnes rojas sin llegar a suprimirlas, pero en otras como lupus o artritis no hay contraindicación para el consumo de estas en porciones adecuadas.
















El consumo de alcohol no está contraindicado por completo, pero se debe consultar con el médico tratante en cada caso para evaluar que no haya medicación que pueda interactuar con el mismo o que haya situaciones clínicas que lo proscriban.
















Se debe tener en cuenta medicamentos como antiinflamatorios no esteroides, los anticoagulantes y el metotrexato que pueden interactuar con el alcohol y se deben tener en cuenta las recomendaciones médicas en estas combinaciones.
















En el uso de anticoagulantes como warfarina se debe tener en cuenta las recomendaciones de dieta que se hace para la misma, vigilando el consumo de alimentos ricos en vitamina K como brócoli, espárragos, kiwi, soya, espinaca, lechuga, col rizada, nabos, berros de jardín, endivias, coles, repollo, aceite de canola, hígado, acelgas y té verde. No significa que estos no se puedan consumir, solo que hay que vigilar su cantidad. Además, el jugo de toronja, jugo de arándano y el alcohol pueden aumentar el riesgo de sangrado.
















Si se están utilizando corticosteroides estos pueden aumentar los niveles de colesterol y azúcar, además de aumentar la presión arterial, por lo que se debe tener en cuenta la cantidad de grasa, sal y azúcar que se consume para evitar complicaciones.
















Los corticosteroides también pueden causar disminución del calcio en los huesos, llevando a fragilidad y aumento de riesgo en fracturas. Por este motivo se debe tener una dieta rica en calcio como espinaca o brócoli, leche, queso, yogur, o suplementos de calcio con vitamina D.
















Cuando se estén utilizando inmunosupresores y glucocorticoides se deben evitar los alimentos crudos, ya que se aumenta el riesgo de infecciones invasivas y graves. También se deben evitar los quesos y leches sin pasteurizar por la misma razón. En caso de consumo de agua o jugos se debe estar seguro de su procedencia, utilizando agua potable o solamente embotellada si esto no se puede garantizar. También se debe tener cuidado con el uso de cubos de hielo, ya que en ocasiones se toman todas las precauciones con el líquido consumido, pero se desconoce la procedencia del agua utilizada para fabricar los cubos de hielo.





































Tatuajes en enfermedades autoinmunes




Las enfermedades autoinmunes no son una contraindicación universal para la realización de tatuajes














Los tatuajes se han convertido en una práctica mundial, especialmente en personas jóvenes. Estos no se han limitado a personas sin enfermedades y muchos pacientes con enfermedades autoinmunes preguntan por información sobre la posibilidad de realizarse un tatuaje.
















Alrededor del 10% de las personas que se realizan tatuajes experimentan algún tipo de complicaciones, como dolor o infecciones.
















Algunas de las complicaciones incluyen infecciones, reacciones alérgicas o deterioro de alteraciones de piel existentes como psoriasis o eczemas.
















En el caso de la sarcoidosis, esta puede aparecer como nódulos en el sitio del tatuaje, ya sea como primeras manifestaciones o durante una recaída de la enfermedad. Esta puede aparecer meses a año luego de haberse realizado el tatuaje y puede causar picazón, enrojecimiento y descamación sobre el tatuaje.
















En la psoriasis pueden aparecer lesiones de esta en el sitio del tatuaje, por lo que se debe conocer esta posibilidad al realizar el tatuaje y tener acompañamiento por dermatología en caso de que aparezcan lesiones.
















En los pacientes con lupus eritematoso sistémico los tatuajes parecen ser seguros siempre y cuando la enfermedad este inactiva o con baja actividad, además, con dosis bajas de inmunosupresión.
















Los pacientes con anticoagulación (que es usual en el síndrome antifosfolípido) deben evitar realizarse tatuajes ya que esto aumentaría el riesgo de sangrado.
















En pacientes que están con altas dosis de esteroides u otros inmunosupresores la alteración de la función de las defensas puede causar enlentecimiento en la cicatrización y aumentar el riesgo de infecciones, incluso por gérmenes poco frecuentes.
















En resumen: aunque hay riesgo de complicaciones, estos son bajos si se hace en un sitio de confianza que siga todos los protocolos de seguridad necesarios. Si se va a realizar un tatuaje lo ideal es acompañamiento por parte del personal de salud para poder realizar las recomendaciones necesarias en cada caso y para buscar el mejor momento para este procedimiento.